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Nuestra reseña: Katavi, l'Alfàs del Pi

Nuestra reseña: Katavi, l'Alfàs del Pi

Esta es la primera entrada de una nueva serie: nuestras reseñas honestas de los lugares donde organizamos catas y tours. Sin patrocinios y sin puntuaciones de comité. Solo lo que pensamos de los sitios a los que siempre volvemos, empezando por el que lo empezó todo para nosotros.

Qué es Katavi

Katavi es una tienda de vinos en l'Alfàs del Pi, a un paseo del casco antiguo. Es el local donde hoy celebramos nuestras catas a ciegas guiadas, y sus estanterías son también la carta: lo que pruebas te lo puedes llevar a casa.

Cómo lo descubrimos

En realidad, Katavi nos encontró a nosotros. Unos amigos me organizaron aquí una cata sorpresa. Siempre había querido probar Vega Sicilia, y mis amigos lo sabían. En lugar de regalarme una botella sin más, montaron toda una experiencia: una cata a ciegas con el Vega Sicilia escondido entre productores más pequeños y de rangos de precio muy distintos.

La cata

Chiara fue nuestra guía aquel día. Probamos cinco vinos, tres tintos y dos blancos, cada botella oculta en una bolsa negra para que las etiquetas no hablaran por ellas. Con cada vino, Chiara nos enseñó a catar de verdad: cómo observar el color, cómo encontrar los aromas, tabaco en una copa, sandía en otra. Cada impresión quedaba apuntada con rotulador en un gran panel de papel, y todo fue interactivo desde el primer sorbo. Lo mejor: nos animaron a describir cada vino con nuestras propias palabras, sin jerga de cata. La mesa se mantuvo honesta y entre risas todo el rato.

La revelación

Cuando quitaron las bolsas, me alegró comprobar que había puntuado el Vega Sicilia como el mejor. Pero no era esa la cuestión. La tarde fue una demostración brillante de que ni el precio ni la etiqueta dictan cuánto disfrutas un vino. Algunas de las botellas más modestas aguantaron el tipo frente a uno de los nombres más famosos de España, y una vez que lo sabes, nunca vuelves a comprar vino de la misma manera.

Nuestro veredicto

Nos quedamos con dos cosas. La primera: Katavi se esfuerza por servir productores locales, en parte para cuidar las relaciones que ha construido alrededor de l'Alfàs del Pi y en parte para recoger opiniones sinceras que devolver a las bodegas. Esa generosidad se nota en todo el local. La segunda: nadie se va con hambre. Después de la cata no pararon de sacar tapas, jamones, quesos, croquetas y pan recién hecho, hasta saciarnos.

Aquella tarde sorpresa es la razón de que nuestras catas a ciegas vivan hoy en Katavi. Si quieres probarlo como lo hicimos nosotros, nuestra Cata a Ciegas en Katavi es una velada guiada en grupo reducido: sin etiquetas, sin presión y con una anfitriona experta que mantiene el juego honesto.

@katavi_alfas

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